martes, 6 de abril de 2010

Natalia

Las clases de osigráfíca se imparten en el taller del maestro Sergio de Osio. Su teléfono es (81) 8100 9119.

domingo, 20 de julio de 2008

"analepsis urbana"


La última vez que escribí en el blog, comentaba sobre los estudiantes de artes y de aquellos que nos involucramos dentro del circuito cultural en la ciudad. Aparte sugerí reflexionar sobre lo que se exhibe y lo que se presenta en estos espacios, y el compromiso de sus administradores.
Ahora creo que ha llegado mi turno de estar del otro lado del escenario, entrar al ruedo y tomar al toro por los cuernos o como quienes dicen por ahí, dejarse de palabras y hablar con hechos.

Todo esto va, porque quiero invitarlos a la exposición de "analepsis urbana" en la que Efrén me pidió hacer la cédula introductoria y la museografía de su exposición. Para mi es realmente un honor hacerlo por muchas razones; la primera porque es el primer texto que escribo para una exposición, la segunda porque Efrén y yo hemos compartido talleres de grabado en "la mecedora" con Sergio de Osio nuestro maestro y buen amigo, la tercera porque he tenido la oportunidad de asistir a diferentes actividades en la que Efrén ha sido participante y organizador por ejemplo; en la Ermita un Centro de Desarrollo social en la que imparte un taller de "osiográfica", invitándome a seleccionar piezas para llevar a cabo una muestra del resultado de trabajo de los grupos, me ha invitado a presenciar varios eventos como exposiciones, murales y un congresos de los gráfiteros en Monterrey y la cuarta y última es que hemos asistido juntos a diferentes exposiciones locales donde compartimos impresiones.
Díganme ustedes si no es una buena oportunidad de escribir sobre Efrén Aguiñaga . Conocer su producción, su forma de pensar ("eso creo yo"), convivir con él , me da las herramientas necesarias para crear un discurso que sirva de puente entre la obra y el público. Mi trabajo no es fácil, pero si me gustaría que se dieran una vuelta y compartan conmigo su opinión, todo eso lo hago para que nos pongamos las pilas y aún que sean periodos de receso para algunos, podemos hacer un espacio a nuestra agenda y visitar esta exposición.

sábado, 31 de mayo de 2008

Pop Culture Goes to College: los exámenes finales de Cambridge.

Se tiene una idea de universidades europeas como Oxford y Cambridge como instituciones anquilosadas basadas en el prestigio, el renombre y que vigilan muy bien quién entra y qué información se presenta a las, aparentemente, mentes más brillantes en el continente. Se cree que el sector de humanidades tiene aroma a añejo, donde no superan a Shakespeare y donde Darwin es lo mejor que le ha pasado al mundo de las ciencias. Un lugar donde todo genio es inglés y está muerto.
Si bien en parte es cierto que son anticuados y elitistas en sus métodos de admisión (sé de gente que ha p
resentado el examen de admisión y les preguntan quiénes son sus padres y qué es lo que hacen), hasta los programas académicos de las carreras con más siglos de existencia están en constante renovación. Un gran ejemplo son algunos de los exámenes finales en Cambridge.

Los del departamento de estudios clásicos, que deben tener conocimientos avanzados en lenguas extintas, tuvieron como evaluación final la labor de traducir difíciles textos de personajes importantes de la actualidad: Milan Kundera, escritor checo, y Barack Obama, demócrata norteamericano. Mary Beard, catedrática especialista en la cultura grecolatina y que toma un descanso sabático de la institución mientras termina su libro sobre Pompeya, comenta en el artículo anexo que la misma tarea le fue encomendada en su tiempo, aunque con textos de Thomas Babington Macaulay (historiador y miembro del Parlamento que vivió durante la primera mitad del siglo XIX) y de Sir Winston Churchill (quien llegara a ser Primer Ministro y había muerto cuando Beard tenía sólo 10 años). El autor de La Insoportable Levedad del Ser y el contendiente a la candidatura por la presidencia de los Estados Unidos siguen trabajando y se encuentran más cercanos a los veinteañeros tempranos, quienes no se limitan a reconocerlos de los libros de historia, sino de la literatura contemporánea y de la política del momento. Hacen historia hoy en día, y los jóvenes son parte de esta historia. Los exámenes de traducción son una manera de resucitar las lenguas muertas, que en vez de parecer los zombies lentos y torpes de las películas de antaño, asemejan más a los acelerados y sedientos infectados por la Rabia en 28 Days Later. Siempre en movimiento y siempre en busca de la carne más fresca.

Fea metáfora, pero creo que aclara mi punto.

Mientras tanto, los estudiantes de Literatura Inglesa tuvieron que realizar otro tipo de traducción para su evaluación final. Como pregunta, les fue pedido comparar As You Came from The Holy Land, una lírica de Sir Walter Raleigh, con la letra de alguna de las siguientes canciones: Fine and Mellow de Billie Holiday, Boots of Spanish Leather de Bob Dylan o Love is a Losing Game de Amy Winehouse. Cantautores controvertidos y considerablemente recientes. Los últimos dos siguen vivos. La última, ganadora de cinco Grammys y de dos Ivor Novello a mejor canción (uno de ellos por la letra a analizar), es de la misma edad de muchos de los que presentaron el examen de graduación. Winehouse se encuentra todos los días en los tabloides con sus problemas de drogas y de pareja, así como ocurría con Dylan y Holiday cuando Mary Beard era pequeña. Raleigh, también se dice, era un hombre de armas tomar, encarcelado por contraer nupcias con una mucama de la reina y por conspirar contra el Rey, siendo decapitado por este último cargo después de regresar de una infructuosa expedición hacia El Dorado.

La historia de Winehouse sigue aún en curso, con su marido en la cárcel, una amistad muy cercana con otro “poeta problemático de la música actual”, y con la publicación de notas cada vez más ridículas y arbitrarias sobre su comportamiento. No se sabe aún si tendrá un final trágico como el de Holiday (quien murió a los 44 años de cirrosis hepática mientras estaba en arresto domiciliario) o si arreglará sus problemas y llegará a ser como Dylan (un legendario artista nominado varias veces al premio Nobel de Literatura y que sigue presentándose en vivo alrededor del mundo) cuando pase el tiempo. Los jóvenes, como en el caso de Kundera y Obama, siguen siendo parte de esta historia. Escuchan las canciones en la radio y verifican las letras en el booklet de los discos, no las leen en libros viejos con caducos derechos de autor.

En el examen, pudieron haberse percatado de los temas comunes en los grandes clásicos literarios y en la canción popular. Los cuatro ejemplos eran sobre el amor, el dolor y la melancolía, estados por los que ha pasado cualquier ser humano en la historia. Los cuatro son escritos siguiendo un patrón de líneas y rimas. Quizás con cambios en la expresión vernácula (los verbos sin terminar de Dylan, la conjugación del verbo to do en plural para un enunciado en singular de Holiday, la conjugación del verbo to have en inglés antiguo de Raleigh) y con el uso de metáforas distintas (el amor como un juego que se pierde de Winehouse, el amor como una fuga que deja de gotear o sigue goteando de Holiday, el amor como un niño ciego y sordo que “se gana con un mundo de desesperación y se pierde con un juguete” de Raleigh), pero siguen reflejando lo mismo.

Los académicos relacionan la cultura popular con la historia universal y viceversa. Se percatan de que lo que forma parte de la historia fue alguna vez cultura popular, no un lujo de ricos y eruditos, sino una manera de entretenimiento de masas. También se dan cuenta que, lo que observa y escucha ahora la gente de todos los estratos, puede ser registrado en los anales de la historia y ser recordado por su contenido y no por el sensacionalismo.

Quizás en cien años Winehouse no sea recordada como una drogadicta en pañales, sino como una joya de la literatura y la música. Así como Holiday, apenas casi cincuenta años después de su muerte, es recordada como la reina del blues y de la voz afro-americana, y no como una alcohólica bígama. Es la obra la que sobrevive al artista. La biografía, con el tiempo, es olvidada por todos menos los especialistas, que la ven sólo como un factor que rodea a la creación y desarrollo de la obra. Si no, ¿Cómo sabrá en un futuro algún experto en la canción popular del siglo XXI por qué Winehouse escribió Rehab, la otra canción ganadora del Ivor Novello?

martes, 20 de mayo de 2008

100 CHILDREN AND YUI










ahora estoy haciendo una exposicion en la UDEM.
robby CCU.
este exposicion son pinturas de los ninios y yo.
vayanse todos!

jueves, 15 de mayo de 2008

Muere el Rey del Pop. ¿Michael Jackson? No. Robert Rauschenberg.

“I really feel sorry for people who think things like soap dishes or mirrors or Coke bottles are ugly, because they’re surrounded by things like that all day long, and it must make them miserable.”

Su obituario en el New York Times lo cataloga como artista de transición. Como un puente entre los amantes de jazz alcohólicos del expresionismo abstracto y los rockanroleros irónicos del pop art. Se le da el mismo trato que a Giotto en los libros de historia del arte, quien es visto como tardomedieval, flotando entre la peste negra y el descubrimiento de América.

Sin embargo, como hay quienes consideran a Giotto como el primer renacentista, habemos quienes consideramos a Rauschenberg como el primer artista pop. Antes que Warhol se hiciera de fama, él ya explotaba los materiales decorativos y utilitarios de nuestras vidas cotidianas y los transformaba en obras artísticas. Encontraba la belleza en lo común y corriente. Le gustaba jugar con los conceptos de bidimensionalidad y tridimensionalidad, de pintura y escultura, con sus camas sangrientas y cabras disecadas saliendo de los lienzos, mucho antes de que se creara un término para las piezas multidisciplinarias. Cuando las casas dentro de edificios de Kurt Schwitters no eran más que merz. Cuando todo aquello, grande y pequeño, con lo que nos pudiéramos tropezar en la galería aún no se llamaba “instalación”.

En sus trabajos de serigrafía, así como Warhol, destacaba lo llamativo en los eventos y personajes que veíamos en los noticieros y en la prensa y a quienes llamábamos por sus nombres de pila. Aquellos que el canoso neoyorkino habría después ignorado. John F. Kennedy en lugar de Jackie O, la Venus de Rubens en lugar de Marilyn Monroe, los viajes espaciales en lugar de las sillas eléctricas.

Se le dio cobertura sensacionalista a su batalla legal contra Robert Fontaine por haber esculcado entre su basura y haberla tomado y vendido como propia. Un giro bastante kármico del destino, considerando que el propio texano comenzó su portafolio con chatarra que se encontraba en las calles de Nueva York. Se había programado vender una de sus serigrabados, Overdrive, para una subasta de Sotheby’s efectuada un día después de su deceso, lloviera, tronara o relampagueara. Pese a especulaciones sobre un posible e infladísimo precio record como consecuencia del famoso y redituable “mito del artista muerto”, apenas alcanzó el máximo de 15 millones de dólares que se había estimado tiempo previo al fallecimiento de su autor, pero siendo como quiera la obra más cara de Rauschenberg en la subasta con mayores ingresos en la historia de la institución, donde las superestrellas vivientes fueron los japoneses Takashi Murakami y Yoshitomo Nara. La actitud del mundo de las artes hacia la figura y obra de Rauschenberg en sus últimos días fue de animales de carroña alrededor de un moribundo que está inconsciente de su inminente partida mientras que quienes vuelan sobre su cabeza ya no pueden esperar.

Lo único más precioso que tener la primera noticia es tener la última noticia.

martes, 6 de mayo de 2008

BUGS SOUND 3








estuvo muy padre!
muchas gracias para todas las personas.
y exponemos 1semana mas.
arguien no podia ir exposicion toda via tiene las obras en el museo obispado.
si interesa visita pofa vor.
gracias bye!

viernes, 25 de abril de 2008

Loretta Lux en MARCO

Alguien que hace su Servicio Social en el Museo de Arte Contemporáneo me pasó la noticia de que la próxima exposición que habrá en el recinto será de Loretta Lux, prestigiosa fotógrafa alemana especializada en el retrato infantil.

Su “retrato infantil” no es la típica fotografía tierna de Estudio Montes donde está un bebé saliendo de un huevito, ni la imagen forzada que nos tomaron de pequeños con el vestido más incómodo, el fondo más cursi y, para colmo, a la hora de nuestra caricatura favorita. No, no es sólo uno de estos ejemplos. Es una mezcla de los dos llevada a los niveles más extremos. Hay quienes la denominan “surrealista”, pero no me gusta usar esta palabra a la ligera. No vaya a ser que Breton resucite y me coma la cabeza por incluir a alguien en su grupo sin previa autorización.

En sus composiciones fotográficas se hace ayudar por la pintura y por la manipulación digital para conseguir los efectos deseados, a diferencia de otros fotógrafos “surrealistas” como Joel-Peter Witkin que lo hacen todo sólo con ayuda de rollo, cámara, escenografía y modelos. La cabeza y facciones de los infantes son amplificadas para resaltar su carácter psicológico. Para darnos a conocer lo hartos, asustados y aburridos que están los modelos. Los colores son pasteles, pero intensos. Un exceso de dulces para lo ojos, que crea un efecto chocante al mezclarse con la amargura de las poses y actitudes de los pequeños. Los fondos y la utilería siguen siendo como los que tienen en los estudios tradicionales: simulacros de lugares hermosos y divertidos por los que el niño correría si tan sólo no tuviera que estar estático frente a la cámara y si tan sólo no fueran más que escenarios desenrollados frente a la pared.

A diferencia de los fotógrafos de oficio que nos hicieron la infancia de cuadritos, Loretta Lux no quiere esconder la falsedad de la situación. Toma lo artificial del estudio, de los colores y de los resultados y nos los muestra todo tal y como es. Mientras que el fotógrafo de oficio quiere que pensemos que el niño está retozando por un bosque, invitándonos con una sonrisa pero a la vez inconsciente de que es observado, Lux no quiere que veamos nada más que la verdad: que todo lo que vemos es mentira.

Personalmente, ya estoy harta del giro mexicanista tipo libro-de-la-SEP que estaba tomando MARCO durante los últimos meses. En pos de un ideal nacionalista y educativo (hasta donde le convenga a la institución), MARCO se había olvidado de que, en su nombre completo, llevaba por ahí metida la palabra “contemporáneo”. O, quizás, la utilizaban casi como sinónimo de lo “moderno”. Su salón permanente (Sala México) bien podría mudarse al Museo de Historia Mexicana, con todas sus obras del siglo pasado. O a un Museo de Arte Moderno aparte, donde puedan venerar a Rivera y a Kahlo hasta el vómito. Si en Nueva York tienen a Pollock en el Museum of Modern Art y en Londres a Bacon en el Tate Modern, nos vemos un poco extraños al poner a Diego y compañía a la par de gente que sigue trabajando actualmente. Gente que sigue viva y tratando de mantenerse a la vanguardia. Es un alivio ver algo contemporáneo en un museo de arte contemporáneo después de tanto tiempo. Y más ver algo internacional en un museo que ya temía xenofóbico y anquilosado para el que nunca podían haber demasiados cuadros terrosos con sandías y naranjitas.