jueves, 17 de abril de 2008

Enemies List: El fin de la música como la conocemos

Hace casi un mes, un amigo me recomendaba obsesivamente un grupo. A través del MSN, me mandó el link para bajar su opera prima y otro link para su página oficial o, más bien, página oficial de su disquera.

El grupo era Have a Nice Life. El álbum, Deathconsciousness. Con un detalle de La Muerte de Marat de Jacques-Louis David como portada, el trabajo es infinitamente creativo para el año 2008. Con reminiscencias de bandas tan dispares como Joy Division, My Bloody Valentine, lo más temprano de The Cure y lo más épico de Sigur Rós, crean un sonido único y crudo que no deja de ser hermoso con ayuda de baterías programadas, guitarras densas, un bajo fuerte, la melódica y sobria voz de uno de sus integrantes, y el uso ocasional de samples desde los más oscuros hasta los más irónicamente pop. Todo esto, respaldado por líricas honestas y una investigación de 75 páginas realizada por un catedrático de la Universidad de Massachussets en Amherst sobre los Antioquianos, una secta cristiana medieval que veía a la muerte como parte esencial de la vida, a diferencia de los demás cultos occidentales.

Por las descripciones, se espera que sea uno de esos grupos progresivos pomposos que llenan estadios y venden miles de discos a un montón de preparatorianos caprichosos que llevan taller de percusiones en la universidad. Uno de esos grupos con integrantes forrados de tatuajes que juegan a ser inteligentes (snobs) y juegan a estar deprimidos (drama queens) en entrevistas para Melody Maker, sólo para rodearse de millones de groupies que jamás han leído las rebuscadas letras de sus canciones.

Pero no.

Have a Nice Life jamás ha tocado en vivo. A la fecha, es físicamente imposible. Have a Nice Life son sólo dos jóvenes de veintitantos años, de aspecto promedio, que cursan su maestría en Historia y viven en un pueblo de Connecticut. Que si les mandas un correo te lo contestan emocionados como si fueras la primera persona en escucharlos, y que en una de las pocas entrevistas que les han hecho dicen que, aunque harían lo que hacen si fueran los únicos dos seres sobre la tierra, están sorprendidos por la respuesta inmediata.

Pero, ¿Cómo es posible que dos personas hagan música como si fueran cinco? Deben de tener un gran estudio de grabación, un establecido productor como Rick Rubin, una distribución masiva en tiendas de discos internacionales, VJs de MTV diciéndote que son lo máximo mientras te muestran el piercing del ombligo. ¿Cuál es su disquera? ¿Sony, EMI, Warner, Universal?

La disquera es Enemies List, inventada por Dan y Tim, los mismos chicos que hacen la música. Ellos mismos se graban desde sus cuartos. Queman los discos en CD-Rs del Office Depot. Imprimen el artwork y el libro de 75 páginas (incluido en la compra del CD) y te lo venden todo a $10 dólares más gastos de envío. Les compras el disco a través de PayPal o aclarando las cosas personalmente por el correo electrónico. Te mandan tu compra por correo convencional. A veces, con dedicatoria. Sin más intermediarios que la tienda de la que compran los discos vírgenes, la imprenta donde multiplican imágenes y escritos, y el servicio postal por donde te envían el material. No hay representantes, productores, distribuidores ni secretarias. Ellos dos toman control de todo.

En la página de Enemies List, incluyen los ideales de la disquera y sus bandas afiliadas (tres más, de la que también Dan y/o Tim son integrantes) en un florido y sólido statement:

People like to talk about the “new age” in art. Studio quality recording equipment is now available, and affordable, to the amateur. Not only the means of production, but also the means of mass distribution, are now cheaply, and sometimes freely, available. Interconnectivity provided by the internet allows artists from diverse locations and milieus to influence and collaborate with one another. What should result is nothing less than a complete restructuring of the way we create, and consume, music.

But that hasn’t happened. Instead, bands use the internet to desperately call out for established, major label attention. Artists race to see how many “friends” they can acquire online, only to use those friends as a mailing list to advertise the same old shows, and nothing more. Kids everywhere burn CD-Rs of their music to use as demo, but beg labels for money to record their “real” albums. Wider audiences online mean a better chance to strike it big catering to lowest common denominator, not a chance to develop a unique sound.

The internet revolution is bullshit. We wasted it.

ENEMIES LIST HOME RECORDINGS was created to explore something else; the inherent promise in the availability of the means of production. One person in a bedroom can write, record, burn and sell a record on par in quality with the best any label can offer, and for a tiny fraction of the cost. What does that actually mean?

It means that the Market Forces that have always acted as a restraint upon art are dead. Not dying. Not on the way out. Dead.

Each individual artist is now capable of producing whatever they want, without the need to conform to anyone else’s expectations. Unique visions can now be communicated directly to the people that enjoy them, without the need for expensive advertising or the costs of massive pre-production; if an audience exists, anywhere, it can be found and connected with. Recording time is now free; songs can be recorded over minutes or years. Compositions can be endlessly tweaked and perfected over time; it is no longer even necessary to have musicians present to play multiple instruments.

The Age of Reliance is over. Beyond an investment in cheap equipment, the only requirement left for the production of art is the will to pursue it.

What that means for music in general is up for debate. Personally, we feel there will be an explosion of genres and micro-genres; a surge of solo artists producing increasingly unique music; finally, the raising of the bar in the quality of recording and packaging in home-recordings and CD-R releases.

But you have to fucking go and do it. Otherwise, it’s a waste of technology.

ENEMIES LIST HOME RECORDINGS

Ellos no son parte del cuento de hadas construido de MySpace. No son hijos de gente poderosa de los medios que fingen ser the-boys-next-door (¿Lily Allen?) ni jovencitos con los amigos correctos que venden concesiones a programas de deportes para luego aparentar ser tímidos y subir encogidos de hombros por su Mercury Award (¿Arctic Monkeys?). Ellos no cuentan con ningún privilegio ni atajo más que la Internet y la recomendación de boca en boca. O de ventana de mensajero instantáneo a ventana de mensajero instantáneo.

Ni sus parientes, ni sus parejas ni sus conocidos están ahí para empujarlos más allá de lo moral. Sólo se tienen a sí mismos y a su talento.

Claro que tiene sus inconvenientes ser uno mismo su propia disquera. Por falta de recursos, las ediciones son limitadas. Si algo recibe interés en el país y en el mundo, seguramente no habrá copias para todos. Ya no hay copias físicas disponibles de Deathconsciousness, por lo que venden el trabajo digital a $5 dólares, incluyendo la música, el arte y el libro en formatos compatibles con la computadora. A la fecha en que se escribió esto, no había planes de sacar más copias del álbum. Se había separado unas para emergencias que serán vendidas por una distribuidora independiente, pero una vez que esas se acaben, será para siempre. A menos que sea más redituable y económico editar y vender un CD por cuenta propia. O que una disquera comercial se fije en ellos y reproduzca el álbum por miles, lo cual está fuera de consideración si Dan y Tim están tan apegados a sus principios de independencia.

Pero toda independencia comienza en la pobreza, como hemos visto en los libros de historia de nuestro país y del mundo.

Aunque, después de la pobreza, puede venir la estabilidad. Quizás luego venga la prosperidad.

Sólo es cuestión de tiempo y esmero.

2 comentarios:

uriel vazquez dijo...

oh my gosh, gothic mood without gothic shit.

me late el trabajo de estos cuates (porque me encontré su trabajo en youtube, tú sabes, uno que no puede independizarse), pero creo que el asunto de la independencia es una cuestión sobre valorada.

si bien tú misma dijiste que a fin de cuentas tiene un límite si a mucha gente le gusta creo que además el asunto fundamental de toda expresión artística es mostrarse, y en esa parte está la masificación. y por más que digan que la industria está muerta también hay que reconocer que su tumba tiene mucho público.

creo que quizá en el fondo toda este revuelo indie es una forma de fragmentar las ideas de la música universal, que nunca lo ha sido, pero a fin de cuentas no lo hicieron creer.

en fin. ojalá que les revuele el blog.

abrazo.

Anónimo dijo...

sisisi ese mismo AMIGO me recomendo efusivamente el disco
me enamore fue la onda y como le diej despeus de leer tu entrada: muy cierto cuando los escuhe cabian en un molde predispuesto dentro de mi mente a escuahr estas bandas tales como my bloody valintime.

buena reseña y si HAVE A NICE LIFE es la mera onda